Olvidarte

Si tuviera que quedarme con un sueño,
Soñaría de aquel donde tus labios,
Ese desnudo en el que tu te deslizabas,
Aquel del gesto que buscabas con mi mano.

Si yo quisiera inventarte en algún sueño,
Sería contigo amaneciendome en tus ojos,
Repetiríamos la noche terminada,
Y volveríamos a ser entre nosotros.

Si quizás he de olvidarte de mis sueños,
Quiero olvidar de ti y de mi lo desandado,
Quiero cruzar en un adiós a lo imposible,
Porque olvidarte estará escrito en mi epitafio.


Puedo quererte

Me muero por arropar el invierno indiferente de tu cintura,
con el calor del verano de mis manos,
Quiero deshilachar la oposición de tus palabras,
y enmudecer constantemente con mis besos,
Quiero pensar que al escribir en cada verso,
eres Mariuca el pensamiento de mi mente,
Solo pensar que susurrándote mi nombre,
puedo inventarte, entre los dos, un horizonte.


Imaginarte

A cada mañana le faltan colores,
sin la paleta del caramelo de tus ojos,
Cada latido surgido en tu pecho,
Se lleva el mío pegado al compás,
El roce inquieto de tus labios que se mezcla,
al rubor enamorado de los míos,
Solo sentirte me deja pensar,
Y mis pensamientos sueñan…
Siempre con mirarte,
Siempre acariciarte,
Siempre desearte,
Un siempre, sin un jamas.


Espejismo

Sobreviví para ti buscando versos,
inocente me miraba en tu mirada,
Caligrafía tu de voz, de tu sueño y de tu nombre,
El límite estrecho de mi talento,
Una mitad compuesta de mi sentimiento.
No quise vivir extraña la risa los terceros,
Primero dolió la imagen,
Luego dolió tu silencio,
Herida en la realidad,
Espejismo que enseñaste,
confirmando que no eras,
Y que sin serlo te fuiste,
Y que sin verte serás,
Un susurro enamorado,
Que despidió su final.


Tu verso

Sabes, tu verso empezó una noche cerrada de verano,
Una sola escrita en el dorso inquieto de mi soledad,
Yo fingí mirarte, tu no me encontrabas,
Recité despacio un millón de veces en tus ojos limpios un sueño nervioso,
Y surgió arrugado un poema del alma,
plano contra plano partes de una historia que cuenta, que dice, de donde volver,
Hilo que argumenta solo con tu nombre el resto de una vida que quiero vivir,
Quiero verte sola,
Quiero contemplarte con un tatuaje que escrito en nosotros solo hable por dos,
Necesito oír tu suspiro lento durmiendo en mis manos soñando en mi amor,
Creer que en las horas primeras del día seguirás dormida junto a mi mirada,
Saber que eres tú ese primer verso que termine siendo mi última palabra.


Tu

No puedo contar solo con palabras el sabor que tiene pronunciar tu nombre,
No hay vocabulario que tenga bastante que decir de ti,
No hay en mi memoria suficientes versos que hablen de tus ojos,
No existe una frase que se acerque al tacto que busco en tu piel,

No cuento que quiero acercarme contigo al querer gitano que dice nosotros,
No te digo nunca porque existe siempre un quizás que diga una última vez,
Quiero tatuar por todo tu cuerpo que te estoy pidiendo que te vuelvas beso,
No puedo soñarte una sola noche porque si te sueño no querré volver.


Cunetas

El entuerto de la mente desobedece al golpe del estado de mi memoria.

Los pasos que llegaron no vestían del color de los que fueron,
Los brazos que agitaban, no cargaban con la misma libertad,
Los golpes no venían del mismo lado de donde siempre,
Los sueños no acabaron en el mismo azul donde los dejé.

Era un lugar que ya no queda ni en mi memoria,
Recuerdo al fondo un bosque pintado lleno de olivos,
Conservo intacto el sonido justo del pelotón,
Aún puedo verlos buscando tierra donde escondernos,
Aún puedo oírlos mientras maldicen la dignidad.

Y aquí vivimos en la esperanza de amanecer,
Los días que vienen, aunque nos miran tan solo pasan,
Pasan los años y solo hablamos de soledad,
No nos miramos, ya no queremos decirnos nada,
Solo quedamos mil huesos rotos donde buscar.

Hoy he escuchado en alguna lágrima que no vivimos,
Mañana quiero que salga a tiempo el amanecer,
Y componer un último verso con tu mirada,
Y recordar los últimos besos que te dejé.

La libertad envuelta en el manto de una bandera,
No deja sitio para los libres de corazón.